HISTORIA DE LA MÚSICA ELECTRÓNICA, 3ª PARTE Y FINAL (1957-1967).

Mucho ha pasado desde la última vez que os dejé con esta sección. Básicamente la actualidad ha ido marcando los temas sobre los que he ido escribiendo últimamente y el final de esta sección se ha demorado en demasía. Lo siento mucho, no era mi intención,… pero así ha sido.

En fin, como os contaba en la anterior parte, la que cubría los años 1947-57, en esa década pasaron más cosas que influyeron en la creación electrónica. Es el caso de la aparición de los primeros ordenadores ya, incluso, durante la 2ª Guerra Mundial. Auténticos Mastodontes que se construyeron para muchas cosas, entre las que no estaba la música. Los ordenadores empezaron a ser importantes en la música a finales de los 70 y desde entonces han sido pieza clave de la composición musical encaminada a ser interpretada por medios electrónicos.

El Órgano Hammond había salido del ámbito de las Iglesias y empezó a ser utilizado por músicos de jazz y soul, paso previo a ser utilizado por las bandas de pop-rock de los años 60.

Y la tercera innovación, que dio sus frutos entre 1957 y 1958, fue la aparición de los Sintetizadores. En esa década de los 50 aparecen dos instrumentos electrónicos que cambiarían el panorama musical y, además, estaban separados por un telón de acero. Estoy hablando del ANS en la URSS y el RCA Mark II en EEUU.

Imagen

ANS
Concebido en 1938 por el ingeniero e inventor ruso Yevgeny Murzin (1914-1970), tardó 20 años en ver la luz. No fue hasta 1958 que se construyó el instrumento y se dio a conocer al mundo musical soviético.

La máquina era capaz de producir sonidos musicales sintetizados y fue concebida para realizar música… sin músicos ni instrumentos musicales. La Base de esta invención era la grabación foto-óptica del sonido (al igual que en el cine) lo cual permite obtener una imagen visible de una onda sonora, y además lo contrario, sintetizar un sonido a partir de una onda sonora dibujada artificialmente

Entonces, ¿por qué se tardó tanto en construir el instrumento?. Pues porque Murzin trabajaba en áreas que no tenían nada que ver con la música. El desarrollo del ANS fue uno de sus hobbies y además le acarreó muchos problemas el llevarlo a un nivel práctico. Ya por fin, en 1958, pudo por fin montar un laboratorio y reunir a un grupo de ingenieros y músicos para diseñar el ANS.

El ANS ha sido utilizado por músicos soviéticos como Alfred Schnittke, Sofia Gubaidulina ó Eduard Artemyev (por ejemplo en la BSO de Solaris (1972) de Andrey Tarkovsky realizada por Artemyev con el ANS).

El ANS es un instrumento musical foto-electrónico. La interfaz de usuario consistía en una placa de vidrio cubierta de una sustancia negra opaca, que actuaba como superficie de dibujo donde se podían hacer marcas y que, por tanto, permitían el paso de la luz en ese instante. Delante de esa placa existía un banco de 20 fotocélulas dispuestas de modo vertical que mandaban las señales a 20 amplificadores y filtros. El ANS era completamente polifónico y tocaba lo que uno dibujaba en esa placa. El proceso podía ser manual o automático.

El nombre de ANS proviene de las iniciales de Alexander Nikolayevich Scriabin (1872–1915) pianista y compositor ruso amante también del ocultismo y el teosofismo. Scriabin creía ciegamente en una relación entre SONIDO y COLOR y de hecho realizó obras en las que llevaba a la práctica estas ideas.

El sintetizador se estableció en el estudio de música electrónica situado en el Museo de Scriabin y luego se trasladó a una Universidad moscovita (en el Centro Theremin). Sólo se construyeron 2 ANS, el original se destruyo, y la segunda versión, y mejorada, sigue existiendo en el Museo Glinka de Cultura Musical de Moscú.

Imagen
RCA Mark I y Mark II

A principio de los años 50 la Radio Corporation of America (RCA), era una de las grandes empresas creadoras de productos electrónicos (desde la rama militar a la del entretenimiento). En esa época decidió investigar en la producción de instrumentos musicales innovadores, sobre todo gracias al ingeniero Harry F. Olson (1901-1982), lo que llevó a la RCA a liderar el mercado en todo lo referente al campo de la acústica. Olson se asoció con otro ingeniero de la RCA, Herbert Belar, y diseñaron el Sintetizador Mark I, que se dio a conocer en 1955.

El aparato tocaba como lo hace una pianola, leyendo una serie de notas programadas, realizando agujeros en largos rollos de papel y dándole instrucciones a la máquina de cómo debe interpretar esas señales para convertirlas en música. El problema era que no producía sonidos en tiempo real. Visto el problema de este prototipo, Olson y Belar rápidamente se pusieron a la obra de salvar este obstáculo.

El Sintetizador Sonoro RCA Mark II (apodado Víctor) fue el primer sintetizador electrónico programable y se construyo en el Centro de Música Electrónica de la Universidades de Columbia y Princeton y se instaló en la Universidad de Columbia en 1957.

El aparato consistía en una habitación entera de componentes de síntesis sonora interconectados. El Mark II combinaba la generación de sonidos electrónicos combinado con un secuenciador musical. Lo que atrajo a muchos compositores que estaban cansados de tener que utilizar las cintas magnéticas para producir la música que tenían en mente.

El Mark II, como ya he dicho, utilizaba un lector de cinta de papel (parecido al de las pianolas) que mandaba instrucciones al sintetizador, y éste las reproducía. Al mandar las instrucciones se producía un proceso de afinado hasta conseguir el resultado deseado, repitiendo una y otra vez. Evidentemente, permitió a los compositores de esa época crear música utilizando ritmos y tempos impracticables o imposibles de realizar con instrumentos acústicos,

Tenía un gran problema, que era difícil de calibrar, paso necesario antes de construir una obra musical. Milton Babbitt fue el compositor más asociado al instrumento, aunque fue utilizado por muchos. En los años 70 el instrumento fue saboteado por unos ladrones, lo cual llevó a no poder repararlo en su totalidad y hoy en día sólo parte está operativo y funcional.

El RCA, siendo importante para el desarrollo de la música electrónica, se usó poco y rápidamente quedó obsoleto, ya que estaba construido en parte por tubos de vacío y osciloscopios. Diez años después, con el desarrollo de los sintetizadores modulares (muchos más baratos y pequeños) se vio que su vida ya había pasado. De hecho tampoco pudo replicarse, hubo ideas de construir un RCA Mark III, pero nunca se hizo. Además RCA se alejó del mundo de los sintetizadores, con lo que la Universidad de Columbia no pudo hacerse cargo de construir otra máquina.

Hoy en día el RCA se encuentra en Nueva York, en el Centro de Música Computerizada de Columbia.

 

Antes de seguir, tiempo para reflexionar. Se han construido ya los sintetizadores, pero son enormes y, ya veis, no replicables. Lo que hacía falta era que la tecnología avanzara de manera que los instrumentos se convirtieran en autónomos, portables… y económicos. Eso es lo que propuso el ingeniero alemán, y pionero de la construcción de instrumentos electrónicos, Harald Bode.

Bode había construido un montón de instrumentos electrónicos desde finales de los años 30 (el órgano Warbo (1937), la Multimonica (1940), el Melochord (1947-49), el Cembaphon (1951)…), y en 1959 se dispuso a construir el primer sintetizador modular, que acabó en 1960. Otro instrumento demasiado pesado e imposible de vender. En 1961 Bode escribió un libro donde avanzaba el concepto de este sintetizador modular que utilizaba la nueva y emergente tecnología de los transistores. A partir de ahí dio conferencias relativas a música y electrónica que hicieron que sus ideas fueran adoptadas por Donald Buchla y Robert Moog, entre otros, tras su visita a los EEUU en 1962.

El término sintetizador modular hace referencia a cualquier sintetizador (ya sea modular monofónico o analógico) que se forma a partir de la combinación de distintos módulos, por lo que su estructura no era siempre la misma. Cada módulo controla unas funciones determinadas. El desarrollo de componentes miniaturizados en estado sólido fue la pieza que se necesitaba para conseguir que el sintetizador acabara en las manos de toda la gente.

Imagen

Sintetizador Modular Buchla

Donald Buchla (1937-), es uno de los grandes pioneros en el campo de los sintetizadores. Estudió física, música y fisiología y creo su compañía de equipos musicales electrónicos en 1962 (Buchla and Associates), en Berkeley, California.

Construyó su primer sintetizador modular como encargo para unos compositores, Morton Subotnick y Ramon Sender, ambos del San Francisco Tape Music Center, que querían un instrumento electrónico para tocar en directo. Buchla lo acabó en 1963, el Buchla Series 100, pero no pudo sacarlo a la venta hasta 1966. Esto hizo que se le adelantara el otro gran sintetizador, que a la postre fue el gran embajador de la música electrónica. También contribuyó a esto que la interfaz del instrumento era más difícil de tocar que la de nuestro siguiente protagonista.

Imagen
Sintetizador Modular Moog

Robert Arthur “Bob” Moog (1934 –2005), fue la persona indicada en el momento justo. Nacido en Nueva York, estudió piano pero prefirió ser ingeniero eléctrico (como su padre). Mostró interés por la electrónica desde pequeño y, ya a los diez años, su hobby era construir instrumentos musicales electrónicos.

Alrededor de 1948 ó 1949, vio un artículo en una revista sobre cómo construir un theremín y lo hizo. A partir de entonces, siempre con la ayuda de su padre, se dedicó a construir theremines, que luego vendía. De hecho en 1953, con 19 años, creó su propia compañía, la R.A. Moog Co. para fabricar y comercializar theremines, que se vendían con la fórmula que hoy en día utiliza IKEA (“hazlo tú mismo, yo te mando las piezas y un manual de montaje”). Este negocio, permitió a Bob y a su padre y socio, amasar una pequeña fortuna, que utilizó en continuar sus estudios de física e ingeniería eléctrica.

El Sintetizador Moog fue presentado al público a final de 1964, durante la Convención de la AES (Audio Engineering Society). El primer Moog modular se construyó en un armario enorme. Los circuitos que generaban y filtraban el sonido se conectaban con cables intercambiables (como en una centralita telefónica) y utilizaba osciladores controladores del voltaje o tensión y generadores ADSR. Moog vendía los módulos por separado, así cada uno se mandaba construir un sintetizador a su medida o según sus necesidades.

El sintetizador de Moog tenía una ventaja con respecto al de Buchla, tenía un teclado de piano como parte importante de la interfaz de usuario y superaba en prestaciones a los prototipos que la RCA comercializaba (desarrollos a partir de sus MARK I y II). Además, el Moog era mucho más barato. Salió a la venta a principios de 1965.

Jean-Jacques Perrey y Gershon Kingsley fueron los primeros en grabar un disco con este sintetizador, “The In Sounds From Way Out!” en 1966. El grupo The Monkees ya utilizó el Moog en su 4º álbum, Pisces, Aquarius, Capricorn & Jones Ltd., publicado en Noviembre de 1967.

Pero fue Walter Carlos, en 1968, quien hizo el disco que atrajo el interés mundial sobre el instrumento. Con su disco Switched-On Bach Carlos rediseñó piezas de Johann Sebastian Bach para ser tocadas en el Moog. El disco fue un superventas incluso en el mundo de la música clásica. Hablo de Walter Carlos, cuando quizás deba decir Wendy Carlos, ya que, como muchos sabréis, se cambió de sexo a mediados de los 70.

Como veis ya en el año 1967 el instrumento era utilizado asiduamente por grupos de rock, lo que dio lugar a todo el desarrollo del instrumento, y similares, durante los años 70. Ésta era la razón de dejarlo aquí porque, a partir de ser accesible el sintetizador a todo el mundo, la historia de la música cambió.

Aún así, y para terminar, voy a hablaros de otro aparato electrónico creado por Moog, con ayuda de Walter Carlos. Estoy hablando del VOCODER. Su nombre proviene de voice coder («codificador de voz») y en sí mismo es un analizador y sintetizador de voz.

Aunque fue creado en la década de los 30, no se utilizaba para la música. Su uso era el de un codificador de voz para telecomunicaciones (y se usó como una medida de seguridad en las mismas). Moog ya había diseñado en 1967-68 un prototipo de vocoder musical. Pero fue en 1970, junto con Walter Carlos, que desarrollaron uno de los primeros vocoder verdaderamente musicales.

La señal portadora era un sintetizador modular de Moog, y se modulaba a partir de la entrada de un micrófono. La salida por el amplificador era, además, bastante inteligible. El vocoder de Carlos y Moog fue usado en la banda sonora de la película LA NARANJA MECÁNICA (A Clockwork Orange), dirigida por Stanley Kubrick, donde el vocoder «canta» la parte vocal de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven.

Pues bien, éste es el final de nuestro viaje por la historia de los instrumentos electrónicos. Seguro que me dejado cientos de instrumentos electrónicos y muchos nombres merecedores de estar en este trabajo y pido perdón de antemano… pero yo creo que lo fundamental está dicho. Os dejo con una cita del propio Robert Moog.
Espero que os haya gustado.

“I’m an engineer. I see myself as a toolmaker and the musicians are my customers. They use my tools.”

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: