FARINELLI EN ESPAÑA

Pues sí, Carlo Broschi, “Farinelli” (1705-1782), Il divino Castrato, vivió bastantes años en España y además por un motivo curioso que quiero descubriros.

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No voy a centrarme en su infancia, ni en el motivo de su castración (o el por qué de tamaña barbaridad), ni siquiera en el momento de su gran apogeo musical, que cubriría la década de 1725-1735. Voy a empezar mi narración en 1737.

Al comienzo de ese año Farinelli está en Inglaterra, donde lleva ya tres años. Fue la reina española Isabel de Farnesio (1692-1766), segunda esposa del primer rey Borbón español, Felipe V (1683-1746), quien a instancias del conde de Montijo, embajador español en Londres, atrajo a “Farinelli” desde esta ciudad hasta la corte madrileña.

Y ¿por qué se requería su presencia en la corte española?. Pues nada menos que para mejorar el lamentable estado de melancolía o depresión en el que se encontraba inmerso Felipe V, incluyendo estados de verdadera demencia en los que se obsesionaba con que podía ser envenenado en cualquier momento o desarrollaba manías como la de creerse muerto permaneciendo durante días en la cama sin comer ni beber y con la mirada fija.

Por tanto Farinelli tenía la tarea de curar, a través de su voz única, al rey Felipe V. El origen de esta llamada era que varios médicos de la corte creían en los poderes curativos de la música, lo que hoy se llamaría Músico-terapia.

Por tanto, Farinelli parte para España y hace escala en Versalles, corte del sobrino de Felipe V, el actual rey francés Luís XV (1715-1774). Allí canta para la corte, e intentan captarlo agasajándolo, pero sólo permanece una semana (del 9 al 15 de julio).

Farinelli llegó a La Granja de San Ildefonso en agosto, pensando quedarse en España sólo unos meses… que acabaron convirtiéndose en 22 años.

La actuación de Farinelli ante el rey fue el 25 de Agosto de 1737, y se hizo el milagro. El rey volvió en sí con renovado optimismo, se repuso y pudo tomar de nuevo las riendas de su reinado.

La recompensa vino poco después. El 30 de Agosto de 1737 el rey Felipe V decreta que nombra a Farinelli “criado familiar, con dependencia solo de él y de la Reina, concediéndole una paga, alojamiento, criados y enseres.

Consecuencia, Farinelli no volvió a cantar nunca más en público. En los 9 años que le quedaban de vida al rey, Farinelli les cantó cada noche y, eso sí, cantó también para los miembros de la familia real y en espectáculos privados organizados por ellos, o por los músicos de la corte.

Ya en 1738 organiza representaciones de ópera, en el Coliseo del Palacio Real del Buen Retiro.

Farinelli llegó a ser omnipresente en la vida musical española. De hecho, difundió la ópera italiana en nuestro país por encima de los géneros patrios (como la zarzuela barroca) y dio protección a músicos y libretistas italianos en España, como es el caso de Pietro Metastasio, con el que trabajó mucho y llegó a trabar íntima amistad.

El 9 de Julio de 1746 fallece Felipe V, sucediéndole en el trono Fernando VI (1713 –1759), hijo de su anterior matrimonio, y casado con Bárbara de Braganza (1711 –1758), de la quizás os hable otro día.

Bárbara era una enamorada de la música y, de hecho en 1728 dispuso que su maestro de clave fuera nada menos que Domenico Scarlatti (1685-1757). Os adelantaré algo, posiblemente sea una de las primeras mujeres compositoras españolas… aunque fuera lisboeta. Además, en general, era una mecenas de las artes y contaba con el apoyo de su marido, que correspondía con sus gustos artísticos.

Se dice que llegaron a cantar juntos Farinelli y la reina acompañados al clave por el rey… o sea, íntimos.


El siguiente paso fue hacerse cargo de todos los espectáculos y los entretenimientos palaciegos. Farinelli fue nombrado director de teatros en Madrid y Aranjuez. Existen, además, muchos relatos del extraordinario trato que Farinelli dispensaba a los músicos con los que trabajaba y del esmero con que cuidaba las orquestas del Coliseo del Buen Retiro y la de Aranjuez.

Tanto agasajo culmina concediéndole un título nobiliario. En 1750 se le otorga el rango de caballero y se le condecora con la Cruz de Calatrava, condecoración que siempre llevó con orgullo y con la que decidió cubrir su féretro.

Pero todo llega a su fín. En Agosto de 1758 muere Bárbara de Braganza. Este hecho empeora la salud de Fernando VI que fallece un año después.

Por tanto, en 1759, accede al trono su hermanastro Carlos III (1716 –1788) poco amigo de la música y menos aún de la ópera italiana. Además, para él, Farinelli era una “persona non grata” tras la ofensa a su madre, Isabel de Farnesio. En vez de acompañarla a ella en su retiro, Farinelli se quedó con Fernando VI…

Total, se le aparta de la corte, eso sí, con una pensión vitalicea!!! a cargo de la corona española. Los últimos años de Farinelli los pasa en Bolonia, junto a su amigo Metastasio, y allí muere, el 16 de Septiembre de 1782.

 

Las dos arias que os dejo, una de Porpora y otra de Händel, las canto Farinelli.

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2 responses to “FARINELLI EN ESPAÑA”

  1. javierortiz71 says :

    Me alegro que te gustara. Tengo pendiente hablar de los músicos italianos que vinieron a España en el s. XVIII.

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  1. Sin descanso veraniego | Pablo, la música en Siana - 14 agosto, 2015

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