LOS FUTBOLENOS

Después de haber vivido el enésimo Real Madrid – FC Barcelona en la Liga Española de Fútbol he recordado una molécula que en mis tiempos de la Universidad nos hacía mucha gracia.

Los Futbolenos (también llamados buckminsterfullerenos, buckybolas o simplemente fullerenos) son moléculas esféricos con fórmula empírica C60, siendo “C” átomos de carbono. Claro, con esa información poco os ayudo.

Lo interesante de estas moléculas es que su estructura tridimensional es en forma de jaula, que asemeja a un balón de fútbol.

Los átomos de carbono se unen entre sí formando anillos (veinte hexagonales y doce pentagonales), de manera que cada átomo de carbono ocupa los vértices de cada polígono, y las aristas son los enlaces entre dichos átomos de carbono. Os lo muestro.

Estas estructuras se obtuvieron por primera vez en un laboratorio, en 1985. De hecho sus creadores (Harold Kroto (1939), Robert Curl (1933) y Richard Smalley (1943-2005)), de la Universidad Rice, en Houston, consiguieron el Premio Nobel de Química en 1996 por dicho descubrimiento, por su síntesis y por las aplicaciones de estas moléculas. Pero existen en la naturaleza, por ejemplo en el hollín tras quemar la madera.

Ya habéis visto que también reciben el nombre de buckminsterfullereno (y de ahí la familia de los fullerenos), nombre en homenaje a Buckminster Fuller (1895-1983), el ingeniero inventor de la cúpula geodésica.

Todo viene del descubrimiento casual de una tercera forma alotrópica del carbono en 1985. Imagino que sabéis que tanto el diamante como el grafito son carbono puro y que lo único que los diferencia es que son dos formas alotrópicas de ese átomo, con estructuras químicas diferentes y propiedades diferentes. Un caso más cercano es el de la molécula de oxígeno (O2) y la del Ozono (O3).


Los fullerenos tienen una estructura tridimensional formando un icosaedro con 60 vértices y 32 caras. Las moléculas C60 son muy estables. Resisten altas temperaturas y presiones, son capaces de reaccionar con otras moléculas mientras sin alterar su geometría esférica y son capaces de atrapar átomos y pequeñas moléculas, que no reaccionan con la molécula de fullereno. Estoy hablando, por ejemplo, de marcadores radioactivos, de moléculas altamente inestables (frente al agua o el oxígeno) o para inhibir distintas sustancias, que quedan sin efecto atrapadas en su interior. Las aplicaciones son muchas y cada día se descubren bastantes más.

Espero que os haya gustado esta simpática estructura molecular.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: