REDOBLE DE TIMBAL FINAL. 1930-1940

Entramos en la última década que intento cubrir tras haberse roto ya, poco tiempo antes, los tabús de componer un concierto para percusión y de escribir una obra exclusivamente para grupo de percusión. En esta década se llegan a componer bastantes obras para percusión, sobre todo en el final de la misma, y casi todas escritas en EEUU.

Empezaremos con dos compositores tratados anteriormente. El primero Edgar Varèse que en 1931 publica una de las obras para grupo de percusión que más han influenciado a los compositores posteriores. Se trata de “Ionisation” (1929-31) para un conjunto de 13 percusionistas. Aquí os la muestro.

El segundo es, como no, Henry Cowell, que en esta década abandona el piano para escribir para diferentes conjuntos instrumentales. Va a ser una década fascinante y a la vez frustrante para él, ahora os explico. Dentro de su espíritu innovador en 1930 contacta con el inventor de instrumentos musicales Léon Theremin (1896-1993) para que le construya la primera Máquina de Ritmos, que denominaron “Rhythmicon”. El invento no funcionó pese al apoyo de Cowell que escribió un concierto para el instrumento y alguna otra obra de cámara.

Lo que mostraba este hecho es que Cowell seguía teniendo ese espíritu innovador. En esta década, además, compone tres obras importantes para conjunto de percusión: Ostinato Pianissimo (1934), Pulse (1939) y Return (1939). Os voy a mostrar las dos primeras.

Sin embargo en esta década Cowell sufre un revés que marcará su vida. En 1936 es encarcelado por la acusación de abusos sexuales a un joven. El propio compositor se había declarado anteriormente como bisexual, pero siempre se declaró inocente de los hechos. El caso es que estuvo encarcelado cuatro años, de 1936 a 1940. En la cárcel compuso mucho, entre ellas las dos obras mencionadas de 1939, pero su estancia en la cárcel le cambio. Se volvió mucho más conservador en su lenguaje y nunca volvió a ser el mismo, aunque siguió componiendo hasta su muerte y tiene alguna obra que vale la pena posterior a su estancia carcelaria.

Para que veáis lo influyente que llego a ser este compositor. Uno de los mejores compositores del siglo XX, el húngaro Béla Bartók (1881-1945), le pidió poder utilizar su técnica de cluster en alguna de sus obras. Bartok en esta década crea dos obras capitales de la música con acompañamiento de percusión, su “Música para cuerda, percusión y celesta”, de 1936, y su “Sonata para 2 Pianos y Percusión, de 1937, y que orquestaría como Concierto para 2 pianos, percusión y orquesta a principios de los años 40, cuando ya se encontraba exiliado en los EEUU. Oíd un fragmento de la sonata.

Otra persona cercana a Cowell fue una compositora alemana pero nacionalizada estadounidense, Johanna Magdalena Beyer (1888 – 1944), que fue su asistente en el tiempo que estuvo en la cárcel. Sin embargo su obra merece bastante la pena, especialmente sus obras para conjunto de percusión creadas en los años 30. Que yo conozca son seis las obras que escribió: Suite para percusión (1933); IV (1935); Marcha para 30 instrumentos de percusión (1939); Percusión op.14 (1939); 3 Movimientos para percusión (1939) y Vals para percusión (1939). Os mostraré dos de esas obras, IV y Vals.

A finales de la década de los años 30 surge la imponente figura de uno de los compositores más influyentes del siglo XX, sobre todo en la música americano. Hablo de John Cage (1912-1992). Discípulo de Cowell (otro más) ya con 23 años compone su primera obra para percusión, Quartet (1935), para cuatro instrumentos de percusión cualesquiera. Atentos a esto, porque Cage ha sido uno de los valedores de la aleatoriedad tanto en la composición como en la interpretación.

Sin embargo las mejores obras de Cage en esta década vienen en 1939-40.

Imaginary Landscape No. 1 (1939), para dos giradiscos de velocidad variable, grabaciones de frecuencias, piano y platillos.
First Construction (in Metal) (1939), para 6 percusionistas
Second Construction (1939–40), para 4 percusionistas
Imaginary Landscape No. 2 (1940, primera versión), para cinta, piano y percusión
Fads and Fancies in the Academy (1940) (para cinco percusionistas con distintos objetos)
Living Room Music (1940) (para 4 percusionistas que tocan objetos del hogar (platos, vasos, cacerolas…))
Dance Music: for Elfrid Ide (1940), para grupo de percusión y piano
Por lo simpática que es os propongo escuchar Living Room Music.

La otra gran aportación que crea Cage es el Piano Preparado. Su creación es un tanto peculiar, os cuento. En 1940 le encargan crear la música incidental de una obra de teatro. Inmediatamente piensa en un grupo de percusión para tocar esta música, pero el teatro no tenía espacio para ubicar a esta posible agrupación. Parece ser que el teatro sí que disponía de un piano y entonces Cage decide alterar el piano para que suene como si fuera un conjunto de percusión. ¿Cómo lo hace?, pues introduciendo placas de metal entre las cuerdas, tornillos, pinzas, y diferentes cosas más de manera que el sonido que emite el piano al tocarlo suena totalmente distinto. Como veis es una versión casera de un sintetizador. Cage creó bastantes obras para piano preparado desde esa primera en 1940, “Bacchanale”, pero todas las creó en los años 40, culminando con un Concierto para piano preparado y orquesta. Escuchemos esa Bacchanale.

Aquí finalizo mi viaje y espero que os haya gustado este acercamiento a los instrumentos de la familia de la percusión.

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