LOS ANIMALES QUE NOS AYUDARON EN LA CONQUISTA DEL ESPACIO (1946-1961)

Hoy propongo tratar el tema de los animales que nos ayudaron a conocer mejor el comportamiento de cualquier ser vivo sometido a altas presiones y condiciones de ingravidez, es decir de los primeros animales astronautas – cosmonautas.

Como en toda experimentación que tuviera que afectar al ser humano, y más a mediados del siglo XX, antes de que estuviéramos capacitados a montarnos en una nave espacial era necesario comprobar e investigar todos los efectos que conlleva un vuelo espacial, tanto desde el punto de vista biológico, como físico o incluso mental.

Los animales a seleccionar debían de tener unas características esenciales, debían ser pequeños (para caber en espacios tan reducidos y compactos), pesar poco (para evitar la sobrecarga en el cohete) y estar adiestrados y acostumbrados a las condiciones que conlleva un vuelo espacial. Debido a todo ello los primeros animales lanzados al espacio (en 1947, justo después de acabar la 2ª Guerra Mundial) fueron moscas…, ya hablaré de ello un poco más adelante. A partir de ese año comienza la carrera por llevar a un ser humano al espacio, tanto desde la URSS como desde EE.UU., y aquí empieza una diferencia fundamental entre ambas líneas de experimentación.

Los soviéticos estaban muy acostumbrados a utilizar perros en sus experimentos (ya desde principio del siglo XX, recordemos los estudios con perros de Ivan Pavlov (1849-1936)). Los perros se comportaban de forma adecuada en espacios reducidos (se les confinaba en celdas pequeñas durante 15 o 20 días), soportaban el estrés, los ruidos y las vibraciones fuertes, y se les entrenó para hacer sus necesidades en los trajes espaciales. Además las perras dieron mejores resultados (por su temperamento y porque el traje se diseñó especialmente para hembras en caso de defecar u orinar) y se prefería a animales callejeros, más acostumbrados a situaciones ambientales extremas.

Los entrenamientos incluían desde permanecer quietos durante largos periodos de tiempo, a vestir trajes espaciales, verse sometidos a simuladores e introducirlos en centrifugadoras que giran a gran velocidad. A los perros cosmonautas se les alimentaba con una comida rica en proteínas y fibra, para no defecar durante bastante tiempo, dentro del pequeño modulo espacial.

De 1950 a 1960 se lanzaron desde la URSS varias misiones con perros realizando vuelos suborbitales, y desde 1957 también orbitales. El número de perros se cree que está cerca de los 60, aunque bastante repitieron alguna vez más. Al principio murieron muchos pero luego el grado de supervivencia se disparó exponencialmente con los adelantos tecnológicos realizados en esa década. Se considera un vuelo suborbital el que alcanza, como mucho, los 100 km de altitud. De 1951 a 1956 se mandaron perros dentro de misiles R-1, que alcanzaron esa altura, y en el que los animales portaban un traje que soportara la presión y una escafandra con cristal acrílico. De 1957 a 1960 se contabilizan once vuelos con misiles R-2 (capaces de llegar a 200 km) y tres con misiles R-5, en 1958, capaces de alcanzar los 450 km de altitud. Para poder soportar la presión a esa altitud en los modelos R-2 y R-5 los perros debían estar protegidos dentro de cabinas presurizadas.
Los estadounidenses, por otro lado, optaron por trabajar con animales más cercanos evolutivamente al hombre y por tanto con mayores similitudes fisiológicas. Desde 1948 se experimentó con primates (monos y chimpancés) a los que se les sometió a pruebas parecidas a las de los perros en la URSS (en muchos casos las mismas, como aclimatarlos a las fuerzas G). La diferencia fundamental de utilizar primates es la posibilidad de darle órdenes y de entrenarlos para que realicen operaciones en vuelo (tirar de interruptores cuando las luces se encienden…). De hecho, muchos de ellos fueron seleccionados por este tipo de características, mientras otros se enviaron completamente sedados (la gran mayoría).

Por tanto, Estados Unidos lanzó barios vuelos primarios tripulados por monos, entre 1948 y 1961, y se cree que Treinta y dos monos participaron en programas espaciales. Se escogieron individuos de especies muy distintas como Macaca mulatta, Macaca fascicularis y simios del género Saimirí y incluso monos filipinos. Otra característica diferente con respecto a los perros era que los monos se lanzaban al espacio con una serie de sensores que monitorizaban sus signos vitales.

Por hacer una trayectoria cronológica de los animales que han estado en el espacio, os hablaré de los más importantes.

* Moscas de la fruta, 1947
Primer animal terrestre en el espacio. El 20 de febrero de 1947 partieron desde una base de Nuevo México a bordo de un misil alemán V-2, que se tomó como botín de guerra. A los 3 minutos y 10 segundos, alcanzaron los 109 km de altitud. Se cree que alcanzaron una altura máxima de 170 km. La cápsula posteriormente fue eyectada y cayó a la atmósfera, donde se frenó primero por la fricción con el aire, y al final con un paracaídas. Las moscas se recuperaron vivas.
Este experimento trataba de investigar los efectos de la exposición a las radiaciones a esa elevada altitud. Posteriormente se hicieron mas expediciones con misiles V2 portando hongos o musgo.

* Albert I y Albert II, 1948-49
Fueron dos monos o Macacos Rhesus. Albert I, el primer mono astronáuta, partió el 11 de junio de 1948 y alcanzó los 63 km. De altura, dentro de un cohete V2. Murió durante el vuelo.
Albert II partió el 14 de junio de 1949, a bordo de un V-2, y sí que sobrevivió al vuelo, pero murió al impactar el cohete contra la atmósfera (falló el paracaídas de frenado). Fue el primer mono que llegó al espacio, pues alcanzó los 134 km. de altura.
A ellos les siguieron bastantes monos que siguieron llamándose Albert (Albert III –VI de 1949 a 1952, … hasta llegar a nuestros días, con el Albert XX).

* El ratón espacial, 1950
El 31 de agosto de 1950, también a bordo de un cohete V-2, se lanzó desde EE.UU. a un ratón al espacio (a 137 km de altitud). Corrió la misma suerte que Albert II, pues también falló el paracaídas. Durante los 50 se mandaron bastantes ratones al espacio.

* Tsygan y Dezik, 1951
Estos dos perros fueron el primer éxito de la cosmonáutica soviética. Fueron lanzados al espacio el 22 de julio de 1951 y fueron los primeros perros en realizar un vuelo suborbital (o sea, no llegaron a orbitar). Ambos consiguieron sobrevivir a tamaño experimento y llegaron a alcanzar un máximo de altitud de 110 km. Tsygan no volvió a participar en otro vuelo, pero Dezik sí lo hizo, y esta vez no consiguió sobrevivir, pues murió junto a su siguiente “copiloto”, Lisa. Ya he mencionado que la URSS realizó muchos vuelos suborbitales en esta década de los 50.

* Laika, 1957
El tiempo fue pasando y tanto la URSS (con sus perros), como los EE.UU. (con sus primates) siguieron realizando pruebas y experimentando nuevas situaciones con estos animales. Ya en 1957 la URSS estaba en condiciones de mandar a un animal a orbitar alrededor de la Tierra, y ese primer animal que orbitó fue Laika.
Laika se ha convertido con el tiempo en un icono de la navegación espacial y es, sin duda, un hito dentro de la carrera por llevar al Ser Humano a la Luna. Laika fue lanzada al espacio el 3 de noviembre de 1957, dentro de un Sputnik-2. Está constatado que llegó a orbitar pues se confirmó que, tras el despegue, aguantó entre 5 y 7 horas hasta su muerte, producida por una combinación de estrés y colapso térmico. Esto no se supo hasta 2002, ya que las autoridades soviéticas siempre defendieron que murió al agotarse el oxígeno. Lo que realmente demostró Laika es que la URSS estaba un pasito por delante de los EE.UU.

* Gordo, 1958
Los EE.UU. intentaron acercarse al éxito de Laika con Gordo, un mono ardilla, que se lanzó el 13 de diciembre de 1958, desde Cabo Cañaveral (Florida). En este caso fue a bordo de un cohete Júpiter AM-13 y el mono sobrevivió al lanzamiento y al vuelo en órbita, pero falleció debido a un fallo mecánico del sistema del paracaídas.

* Able y Baker, 1959
Ellos sí fueron los primeros monos en sobrevivir a un viaje espacial tras volar el 28 de mayo de 1959, en un Júpiter AM-18. “Able” era un mono de rhesus y “Baker” un mono ardilla y se cree que llegaron casi a los 580 km de altitud. Como consecuencia de ello aguantaron una presión 38 veces superior a la normal (38 G ó 373 m/s²), llegando a quedar en condiciones de ingravidez durante 9 minutos.

El vuelo duró 16 minutos y se alcanzó una velocidad máxima de 16.000 km/h, sobreviviendo ambos en buen estado. La ironía fue que “Able” murió cuatro días después del vuelo (en una operación para quitarle un electrodo infectado, sufrió una reacción a la anestesia). “Baker” vivió 25 años más. El cuerpo de Able se embalsamó y su cuerpo se expone en el Instituto Smithsoniano del Aire y Museo Espacial. El éxito fue tan grande que se convirtieron en dos mitos, incluso con portada en la revista LIFE.

* Belka y Strelka, 1960
Otro paso más, en este caso estas dos perras estuvieron un día entero orbitando en el espacio a bordo de su Sputnik 5. Ocurrió el 19 de agosto de 1960 y volvieron sanas y salvas. No iban solas en la nave, sino que esta vez se acompañaron de otros animales (un conejo gris, 15 frascos con moscas de la fruta, 42 ratones, dos ratas), de plantas y de hongos. Con cada animal incluido se intentó probar posibles efectos de los viajes espaciales en los seres humanos. El éxito fue tal que todos retornaron vivos (fue el primer viaje en que esto sucede).
Uno de los cachorros de Strelka fue regalado por el presidente de la URSS (Nikita Kruschev (o Jrushchov) 1894-1971), a la hija del Presidente John Fitzgerald Kennedy (1917 –1963), Caroline Kennedy. Fue en 1961 y el cachorro se llamaba Pushinka.

* HAM, 31-1-1961
Ham fue otro paso importante dentro de la escalada hacia la luna. En este caso fue un chimpancé, a bordo de la nave Mercury 5, y la fecha el 31 de enero de 1961 (la misión se llamaba Mercury-Redstone 2). Partió desde Cabo Cañaveral, donde había recibido un entrenamiento especial para accionar palancas durante el vuelo. Con ello se quería demostrar que se podían realizar operaciones de navegación durante el vuelo. El caso es que el chimpancé fue aleccionado a presionar una serie de palancas (al activarse unas luces) para conseguir trozos de plátano o golosinas como premio,… y si se equivocaba recibía una descarga eléctrica.

El despegue fue normal, pero al poco hubo un problema en el regulador de aceleración del cohete. Debido a ello el cohete iba con exceso de velocidad y no se pudo hacer nada hasta no agotarse el oxígeno líquido,… a una altitud máxima de 253 km, muy superior a la que se esperaba alcanzar. El simio estuvo en ingravidez unos 7 minutos, y en la reentrada sufrió una desaceleración de 14,7 G, lo que también era más elevada de lo normal. El vuelo duró casi 17 minutos y la cápsula amerizó en el Océano Atlántico, a 200 km más allá de lo previsto. Debido al gran impacto, a la fuerza de las olas y a la prolongada llegada del rescate, llegó a penetrar un poco de agua dentro de la cápsula.

Así y con todo, Ham consiguió ser salvado, confirmándose que se encontraba en buenas condiciones. Fue el primer chimpancé lanzado al espacio exterior y demostró que se podía trabajar y recibir órdenes allá arriba. Poco más de 3 meses después (en mayo de 1961), la NASA envió al espacio a Alan Shepard. Ham vivió luego en un zoo, hasta su muerte en 1983, con 26 años de edad.

Otro chimpancé llamado ENOS fue el primero en orbitar alrededor de la Tierra, pero eso ya fue el 29 de noviembre de 1961 y ya lo habían logrado antes dos personas, Gagarin y Shepard.


* Chernushka y Zvyozdochka (Marzo de 1961)
Viajaron el 9 de marzo y el 25 de marzo, respectivamente, de 1961. Chernushka viajó en el Sputnik 9 y orbitó junto a un ratón, a una cobaya y a un muñeco de pruebas que debía salir eyectado de la cápsula durante la reentrada y realizó un aterrizaje suave en paracaídas. Zvyozdochka, realizó una vuelta orbital en otro Sputnik y también se utilizó un muñeco de pruebas. Los dos perros salieron ilesos y fueron las últimas pruebas antes de lanzar al espacio a Yuri Gagarin, ese 12 de abril.

Hasta aquí los animales que ayudaron a mandar a Gagarin y Shepard al espacio, pero ese año 1961 no quedaría completo sin explicar la impresionante hazaña del cosmonauta soviético y el gran hito del astronauta americano.


Yuri Alekséyevich Gagarin (1934 – 1968).
El miércoles 12 de abril de 1961 se convirtió en el primer ser humano que viajó al espacio a bordo de la nave Vostok 3KA-3 (o Vostok 1). Su vuelo duró 108 minutos (9 minutos hasta entrar en órbita y luego realizó una órbita alrededor de la Tierra). Todo estaba dirigido y controlado desde Tierra, sólo tenía hablar por radio y probar un poco de comida -fue el primero en hacerlo- para saber si un ser humano podía actuar y comportarse de manera normal estando en ingravidez. Lo que sí que disponía era de un control de aterrizaje manual en caso de fallo del sistema automático y de un asiento eyectable, que le ayudaría a salir del módulo tras el descenso, a una altitud de aproximadamente 7 kilómetros.

El vuelo del Vostok 1 comenzó a las 06:07 desde el Cosmódromo de Baikonur. Hasta 25 minutos después del lanzamiento los controladores de tierra no pudieron saber si Gagarin había alcanzado una órbita estable.

El punto crítico fue la reentrada atmosférica, ya que la nave debía de desprenderse de una parte para hacerlo exitosamente (con una orientación apropiada) o podía quedar convertida en una bola de fuego. La cápsula estuvo girando con violencia unos 10 minutos y no se pudo actuar sobre ella. El sistema automático para soltar esa parte falló y la vida de Gagarin estuvo en peligro. La suerte fue que, con el inmenso calor de la reentrada se llegó a debilitar el sistema de anclaje y la cápsula se consiguió liberar con Gagarin dentro. Ya cerca del Mar Negro, inició la expulsión y se deshizo de la cápsula a unos 7000 metros sobre la tierra.

También falló el sistema de frenado, por lo que tampoco aterrizó en el lugar previsto, sino que lo hizo en la provincia de Sarátov. A las 10:20 de aquel día, Gagarin, ya en paracaídas tras salir despedido de la cápsula del Vostok, aterrizó cerca del pueblo de Smelovka, a unos 15 kilómetros de la ciudad de Engels.
El héroe soviético fue ascendido de inmediato de teniente segundo a mayor. En su memoria quiero recordar una de sus frases lanzadas a bordo de la nave Vostok 1: «Pobladores del mundo, salvaguardemos esta belleza, no la destruyamos».


Alan B. Shepard, Jr. (1923 –1998)
Los americanos recibieron la noticia del éxito de Gagarin como “un jarro de agua fría”. Desde octubre de 1960 se tenía preparada una misión para adelantarse a los soviéticos, pero la misión se fue retrasando y posponiendo, primero a Marzo y finalmente a Mayo, con lo que se adelantaron los soviéticos.

El primer astronauta, o mejor dicho, el primer vuelo tripulado por un americano fue el 5 de mayo de 1961, 23 días después del vuelo orbital de Gagarin, y fue tripulado por Alan Shepard. Las diferencias con el vuelo de Gagarin fueron varias:

1) Shepard no realizó un vuelo orbital, sino suborbital, en su nave, la Mercury Redstone 3 y dentro de la Misión “Freedom 7”. Debido a ello el Premier soviético se mofó de este vuelo al que denominó un “salto de pulga”.

2) El vuelo de Gagarin fue casi todo automático, pero Shepard sí tuvo cierto control sobre su transporte suborbital (sobre todo en lo relativo a la altitud). Es por ello que los estadounidenses lo consideren el primer astronauta americano, aunque el primer vuelo orbital estadounidense lo realizara John Glenn (1921-; sigue vivo con 94 años), el 20 de febrero de 1962.

3) La nave de Shepard alcanzó una altitud de 187 kilómetros, y su vuelo duró sólo 15 minutos. Gagarin llegó a unos 357 kilómetros de altitud máxima y su vuelo duró 108 minutos).

4) El vuelo de Shepard pudo ser visto por millones de personas en directo por Televisión.

Al regresar de manera exitosa, Shepard se convirtió en un Héroe Nacional, y recibió la Medalla a los Servicios Distinguidos de la NASA de manos del Presidente John F. Kennedy. Pero Shepard no se quedó ahí, también fue uno de los primeros en pisar la Luna. Fue el comandante de la Misión Apolo 14 (31 de enero a 9 de febrero de 1971), la tercera misión en aterrizar en la Luna. En este caso la Televisión también le acompañó, pero con un avance importante… la imágenes emitidas desde la superficie de la Luna ya eran en color.

Para acabar que mejor que hacerlo recordando la canción que le dedicó el grupo de los hermanos Cano y Ana Torroja a Laika. Espero que os haya gustado.

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