LA DÉCADA CREATIVA DE SYD BARRETT (1964-1974)

La entrada de hoy va dedicada a ese ángel caído, a esa fuerza de la naturaleza, a ese alquimista musical que fue Roger Keith Barrett, conocido por todos por su apelativo “Syd” Barrett (1946 – 2006).

Escribir sobre alguien del que tanto se ha escrito, del que tanto ha marcado la posterior trayectoria de su anterior grupo, de uno de los primeros en mostrar el efecto de las drogas en una mente humana creativa como la suya, va a ser bastante difícil, pero quiero dejar mi pequeña aportación para los que no conozcáis, todavía, su bajada a los infiernos tras tocar el cielo y para mostrar algunas rarezas que quizás no hayáis escuchado.

Barrett nació en Cambridge, lugar donde vivió toda la vida su familia. Desde pequeño se vio atraído por la música y especialmente con todo lo parecido a una guitarra, pues empezó tocando el ukelele y luego el banjo antes de poseer una guitarra acústica y, posteriormente, una eléctrica, con 15 años. Se dice que cuando pudo acceder, por fin, a esa guitarra eléctrica se fabricó el mismo un amplificador casero con el que poder experimentar con ella. Aparte de la música su gran inspiración era (y lo fue toda su vida) la pintura.

Un hecho que le marcó de por vida fue la pérdida de su padre en diciembre de 1961, poco antes de cumplir los 16 años (Roger nació un 6 de enero). Por aquel entonces ya tocaba en pequeñas bandas con amigos (entre ellos Roger Waters (1943-), amigo desde la infancia, y David Gilmour (1946-), un vecino suyo y que le ayudó mucho a perfeccionar su técnica tocando la guitarra).

En el verano de 1962 entra a estudiar secundaria en la Cambridge High School. Por su parte Roger Waters empieza a estudiar arquitectura en el London Polytechnic de 1963 Regent Street (que ahora creo que se llama Universidad de Westminster). En dicha facultad conoce a Nick Mason (1944-) y a Richard Wright (1943-2008) con el que monta un grupo a mediados de 1963.

No dejaba de ser un grupo amateur en el que entraban y salían diferentes componentes y que se llamó de mil formas diferentes. En 1964 entra en la Universidad y decide estudiar Bellas Artes en el Camberwell College of Arts de Londres. A final de ese año de 1964 es cuando Barrett acepta la invitación de unirse al grupo de Waters que, en aquel entonces, estaba formado por Roger Waters, Rick Wright, Nick Mason y Bob Klose. Waters sabía de lo bueno que era Barrett tocando la guitarra, de ahí que le dejara su puesto de guitarrista en la banda y se pasara a tocar el bajo.

Entonces surgió otra diatriba, ¿qué estilo debía tener el grupo?. Klose prefería el jazz mientras que Barrett era un enamorado del rhythm and blues. Aquello duró poco porque Klose abandonó el grupo a principios de 1965 y se siguieron los postulados que defendía Barrett, que ya componía canciones desde su estancia en el instituto. A principios de 1965 es cuando graban su primera sesión de manera que se conservan seis canciones de la misma, 4 canciones de Barrett, una de Waters y una versión de una canción de Slim Harpo.

1965 fue un año fundamental para el grupo. Aparte de establecer la agrupación definitiva y de encontrar un estilo propio también decidieron escoger el nombre con el que posteriormente triunfaron. También fue una aportación de Barrett quien quería hacer un homenaje a dos de sus bluesman más queridos, Pink Anderson y Floyd Council. Así pasaron a llamarse “The Pink Floyd Sound”, nombre que posteriormente derivo a simplemente “Pink Floyd”.

Antes de pasar a 1966 es necesario recordar que, con su llegada a Londres en 1964, también llegaron sus problemas con las drogas. Especialmente con el LSD, droga que le marcó de por vida y que, posiblemente, tomó por primera ve en ese curso 64-65.

En 1966 el grupo se va haciendo un nombre el el panorama Underground de Londres. Tocan en varios locales de la ciudad, principalmente versiones de canciones de rhythm and blues pero poco a poco fueron introduciendo las composiciones de Barrett en el repertorio que tocaban en sus bolos. Un día importante fue el 15 de octubre de 1966 porque tocaron por primera vez en una gran sala londinense, el Roundhouse. El éxito estaba asegurado porque el grupo se había creado ya una legión de seguidores que estaban enganchados a un grupo totalmente diferente y al que le encantaba experimentar e improvisar en todas sus actuaciones.

Todo ello llegó a oídos de otros artistas, como el director Peter Whitehead (1937-) que estaba preparando un documental sobre la música psicodélica y sobre como había cambiado el concepto del amor en el “Swinging London”, la corriente creativa, cultural y artísticamente de finales de los 60. Ese documental acabó llamándose “Tonite Lets All Make Love in London” y no se estrenó hasta 1968 pero, para la película, decidieron filmar una actuación de los Pink Floyd en enero de 1967, donde interpretaban dos canciones, una versión de “Interstellar Overdrive” que duraba 17 minutos y una composición del batería, Nick Mason, llamada “Nick’s Boogie”.

En ese mismo enero de 1967 ocurre otro hecho fundamental, graban su primer single y con ello son conocidos en todo el Reino Unido, no solo en Londres. El single se publicó en marzo y contenía las canciones “Arnold Layne” y “Candy and a Currant Bun”.

Tras grabar el single fichan por la discográfica EMI que enseguida les mandó crear un álbum, cosa impropia para un grupo que empezaba, pero en el que atisbaron el tremendo potencial del grupo. La grabación de su primer disco se llevó a cabo entre febrero y mayo de 1967, en los míticos estudios Abbey Road, aunque no se publicó hasta Agosto.

El 14 de mayo de 1967 actúan por primera vez en el primer canal de televisión de la BBC, en el programa “Look of the Week”, interpretando “Astronomy Domine” y “Pow R. Toc H.”. Es hilarante la conversación con el periodista que les pregunta, totalmente desconcertado ante lo que estaba escuchando, “¿por qué tenéis que ser tan ruidosos”….

En junio de 1967 sale a la venta su segundo single “See Emily Play” y “Scarecrow, ambas de Barrett, como las del otro single. Si el primer single fue un pepinazo, el segundo fue un éxito mayúsculo y establecieron a los Pink Floyd en el olimpo de la psicodelia, incluso antes de haber publicado su primer disco.

Éste se llamó “The Piper at the Gates of Dawn” y, como ya he dicho, se publicó en agosto de 1967. Once canciones de las cuales, 6 eran totalmente suyas, más cuatro en colaboración con el resto del grupo y sólo una canción de Roger Waters. Este disco está considerado como uno de los mejores primeros álbumes de un grupo de la historia y pusieron el nombre y la música de Pink Floyd en boca de todo el mundo, desde Inglaterra a EE.UU., desde Francia a los países del este de Europa.

Tras ese verano de 1967 los problemas de Barrett con el LSD se hicieron cada vez más patentes e incluso llevaron al grupo a pensar en aceptar a otro guitarrista en el grupo para cubrir las excentricidades de Barrett en escena, que llegaba incluso a no querer cantar una noche o a tocar una nota durante diez minutos. Por ello, tras publicar otro single en noviembre (“Apples and Oranges” (Barrett) /”Paint Box” (Wright)) deciden llevar a cabo la idea que habían tenido. El candidato final, tras varias otras opciones, fue una persona conocida por casi todos, especialmente Barrett y Waters, David Gilmour.

El ahora quinteto sólo duró desde diciembre de 1967 hasta marzo de 1968 donde su manager decide echar del grupo a Syd Barrett debido a los graves problemas que crea dentro y fuera del grupo. No creo que fuera una idea de los miembros del grupo, yo creo que se aguantó todo lo que se pudo para que él permaneciera en el mismo pero su mente estaba ya irremediablemente alterada por los alucinógenos y no quedó otra alternativa que aceptar lo que marcaba el manager, que no era otra cosa que cumplir el acatamiento de la discográfica.

Por aquel entonces el grupo estaba enfrascado en la grabación de su segundo disco “A Saucerful of Secrets”, que se publicó en junio de 1968. Se cuenta que, desde esa reunión, a Barrett no se ele permitía entrar en el estudio de grabación y tenía que permanecer fuera del mismo. De hecho el disco sólo contiene una canción en la que aparece su nombre, la que cierra el disco “Jugband Blues”. Fue un disco más coral ya que, de las 7 canciones, 3 eran de Waters, 2 de Wright, 1 de Barrett y otra del cuarteto final, incluyendo a Gilmour.

En principio para “A Saucerful of Secrets”, Barrett tenía ya pensado incluir varias de sus canciones, entre ellas “Old Woman With A Casket” y sobre todo “Vegetable Man”, en la que hablaba de cómo se sentía él por aquel entonces, como un hombre-vegetal.

Tal fue el palo que se llevó Barrett que la propia discográfica, para suavizarlo, se comprometió a publicar su primer disco en solitario, cosa que empezó a hacer enseguida. La creación del primer disco en solitario de Barrett ha sido otra de las grandes fuentes par escribir sobre su alterada mente. Tardó casi una año en grabarlo, de mediados de 1968 a mediados de 1969 (publicándose en los primeros días de enero de 1970), por medio pasaron cuatro productores distintos que fueron pasándose la patata caliente, entre ellos Roger Waters, que colaboró también en el disco, y finalmente David Gilmour que fue el que decidió, sabiamente, que el disco debía publicarse sin arreglos, sólo con la voz de Barrett, su guitarra y un ligero acompañamiento instrumental en el que participaba también Gilmour, aparte de Waters. Podemos observar el hecho de lo mal que lo pasaron los dos por haber echado del grupo a su amigo y también lo que aguantó EMI tras acceder a grabar el disco de una persona que cada vez estaba más desequilibrada. Todo ello era fruto del éxito que estaba teniendo Pink Floyd, si no era imposible que esto fuera a pasar.

El disco se llamó “The Madcap Laughs” (el locuelo o el atolondrado se ríe), y en ella hay canciones estupendas como “Dark Globe”, “Octopus”, o “Golden Hair”. En 1970 pasa algo curioso, si para el primer disco se tarda un año, para el segundo se consigue grabar en dos o tres meses. Es mérito de Gilmour, que fue, otra vez, quien lo produjo y que vuelve a tocar el bajo en el disco mientras Rick Wright ayuda tocando en los teclados. El disco se llamó “Barrett” y fue el testamento de Syd, su última grabación completa. Aquí sí que hay arreglos y quizás se pierde algo de la magia que tiene Madcap, pero hay canciones estupendas como Baby Lemonade”, “Dominoes”, o una de las primeras canciones que compuso en su juventud, “Effervescing Elephant”.

Entre un disco y otro protagonizó una de las Peel Sessions del famoso locutor de radio inglés John Peel (1939-2004). Concrétamente fue el 24 de febrero de 1970. En ella cantó 5 canciones, entre ellas “Terrapin” o “Gigolo Aunt”. Se publicó en 1987.

En 1971 intentó hacer alguna actuación en directo, de las que existen algunas grabaciones piratas de una calidad pésima. Sí que hay una sesión grabada para la BBC (radio) donde interpreta dos canciones de su segundo disco, “Baby Lemonade” y “Dominoes”.

En 1972 crea una banda llamada “Stars”, junto a un batería y un bajista. El grupo apenas duró porque su primera actuación fue un fracaso total. A estas alturas Barrett estaba arruinado, llevaba 3 años entrando y saliendo de centros mentales y de clínicas psiquiátricas y es cuando decide darle un portazo definitivo a la música y volver a casa de su madre.

Este será el comienzo del exilio voluntario de Barrett de lo que había sido su vida anterior, a la que nunca más quiso volver, debido a todo los problemas que le había acarreado. Aún así todavía salió de su retiro en 1974 y la culpa la tuvo uno de sus grandes admiradores, David Bowie. Le pidió, encarecidamente, que volviera al grabar pues su leyenda se estaba acrecentando con el silencio de su desaparición y por el legado de su obra. El mismo Bowie costeó la sesión que grabó en Abbey Road, en agosto de 1974, y que fue su última aportación a la música. Estuvo 4 días y grabó algunas canciones de blues, casi ninguna con título, y donde apenas cantaba. Insatisfecho, como siempre, con el resultado lo dejó todo y se fue.

La siguiente noticia que se supo fue ya en 1975. Pink Floyd estaba grabando su disco “Wish You Were Here”, el disco en el que querían homenajear a Barrett y en el que lamentaban que él no hubiera participado del éxito planetario que fue “Dark Side of the Moon” (1973). El título del disco, y de la canción, ya lo deja claro (ojalá estuvieras aquí) e incluso más aún en su composición “Shine on Your crazy Diamon”, es decir S-Y-D. Lo que no esperaba el grupo fue lo que pasó durante la grabación de esta canción.
Un día se presenta en el estudio y se sienta a verles tocar mientras grababan la canción. Todos se quedaron mirándole sorprendidos porque estuviera allí y por su imagen, un tipo gordo, calvo y sin cejas, vestido de blanco, incluso los zapatos, y que llevaba una bolsa de plástico en la mano…. que contenía caramelos. Alguien del grupo preguntó a los ingenieros de sonido que quién era ese tipo y se quedaron de piedra cuando dijeron, Syd Barrett.

Llevaban casi 5 años sin verle y estaba totalmente irreconocible. Waters y Wright empezaron a llorar. Barret, según parece, llegó a decirles “¿cuándo toco yo?” y sobre la canción opinó que “sonaba algo vieja”. El llanto pasó a alegría, pero duró poco. Ese día Gilmour había querido hacer una pequeña fiesta celebrando su boda. Durante la misma Syd se fue y no volvieron a verle nunca más.

El efecto que causó este encuentro en el grupo se ve clarísimamente en la película que dirigió Alan Parker (1944-) sobre “The Wall”. En ella el protagonista Pink (un clon de Syd Barrett), va perdiendo totalmente la razón y todo contacto con la realidad, entra en depresión y en un estado totalmente apático. En un momento de crisis total Pink se depila completamente la cabeza y las cejas…

Se recluyó con su madre, que fue la que le ayudó a espantar a toda una caterva de curiosos y periodistas que intentaban acceder a él (muchos lo fotografiaron por la calle cuando iba de compras o volvía a casa) y durante ese tiempo se dedicó a sus dos grandes pasiones , la pintura y la jardinería. Vivía de los royalties que obtenía de sus discos y de las distintos discos recopilatorios de Pink Floyd que constantemente se editaban. En 1988 su hermana, que era el enlace con el exterior que tenía Barrett, permitió la publicación de un disco con canciones que no se publicaron y que se crearon durante las sesiones de grabación de sus dos discos en solitario. El disco se llamó “Opel”, como una de las 14 canciones que forman el disco. Otra de ellas es “Bob Dylan Blues”.

Nunca más intento cantar sobre un escenario, ni compuso canción alguna. Incluso se dice que no recordaba nada de Pink Floyd o de sus componentes. El 7 de julio del 2006 falleció con 60 años, parece ser que debido a un cáncer. Como habéis visto no he querido cebarme en el comportamiento errático de Barrett, que de ello hay mil cosas escritas, ni he querido mojarme en si era esquizofrénico o todos sus problemas derivaron del abuso de las drogas… aunque yo me decanto más por la segunda opción.

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